Gracias a los avances en el mundo de la tecnología en la actualidad tenemos la oportunidad de hacer la compra sin movernos de casa, de gestionar nuestras cuentas bancarias y hacer transferencias desde el sofá, de asistir a partidas de póker o blackjack sin pisar un casino y desde el móvil, incluso creando tu propio círculo de contrincantes, de pasar una consulta médica o de controlar la calefacción de un local desde la otra punta del mundo. Avances que hacen de nuestro día a día algo más sencillo y cómodo. En el caso de la música, esta comodidad se ha visto multiplicada por 100 al existir en el mercado actualmente diferentes soportes que nos permiten concentrar las funciones de varios dispositivos en uno solo, como en el caso de las interfaces de audio.
Estos aparatos son los encargados de realizar la conversión analógica-digital y digital-analógica, es decir, que nos permiten conectar un instrumento o un micrófono al ordenador encargándose de transformar esta señal en sonido. Las interfaces actuales se conectan por USB o thuntherbolt (si son exclusivas para Mac) aunque la mayor parte de ellas están preparadas para funcionar con cualquier sistema operativo. Algo que antes no ocurría ya que estaban prácticamente orientadas para trabajar en Mac.
Las interfaces están diseñadas especialmente para músicos, ya sean cantantes, guitarristas, productores o DJ’s. A pesar de la orientación claramente profesional de estas herramientas, cualquier amante de la música que quiera grabar sus composiciones o que quiera preparar una maqueta debería plantearse comprar una interfaz de audio ya que permiten grabar o masterizar con una gran calidad además de tener simuladores de amplificadores y efectos, ya sean pedales o elementos de rack. Las más completas incorporan en la actualidad una entrada MIDI, la cual permite conectar un teclado y utilizar los instrumentos virtuales que se incluyen en sus software, principalmente pianos y sintetizadores.
A continuación os presentamos las mejores interfaces de audio, atendiendo al precio, las características y su compatibilidad con los distintos programas de grabación y edición de audio.
La Behringer Podcastudio USB es perfecta si simplemente quieres grabar podcast o mejorar el sonido de tus comentarios en los videos, ya que trae todo lo necesario para hacerlo de una forma fácil y de calidad. Incorpora una mezcladora USB, un micrófono dinámico y unos audífonos cerrados de estudio. Además, trae el software Audacity, el programa gratuito líder en grabación y edición de audio. Su precio ronda los 95 euros por lo que sin duda es una de las mejores opciones para comenzar en este mundillo.
Las interfaces Scarlett de la marca Focusrite, son de las más vendidas actualmente, y no es casualidad, ya que ofrecen gran cantidad de posibilidades y componentes de calidad a un precio más que justo. Todas ellas incluyen alimentación phantom +48V y versiones limitadas de programas como Pro Tools, concretamente la versión First, y Ableton Live.
Dentro de esta gama de interfaces encontramos distintos tipos como: la Focusrite Scarlett Solo, que tiene dos entradas, una para micrófonos (XLR) y otra para instrumentos como guitarras, pianos y etc. (jack). Además de estas dos entradas, también cuenta con otras dos salidas que permiten conectar los altavoces de estudio mediante clavija RCA, aunque es importante mencionar que este tipo de salidas es no balanceada, algo a tener en cuenta antes de comprarla. Otra salida es la diseñada para los auriculares, y por supuesto la entrada USB para conectar a tu equipo. Esta interfaz sería la ideal para los músicos solistas, pero se queda corta para un grupo. Su precio ronda los 110 euros.
La Focusrite Scarlett 2i2, por su parte, es una de las más vendidas y completas. Tiene dos entradas doble, es decir, que admiten entrada XLR y jack, haciendo que esta interfaz sea de las más versátiles. Al igual que la Focusrite Scarlett Solo tiene también salida para los auriculares y para los altavoces de estudio, que en este caso sí son balanceadas al tener salida jack y no RCA. Su precio ronda los 148 euros.
Debemos de tener en cuenta las dos versiones Studio que tienen la Solo y la 2i2, que por un poco más de dinero ofrecen unos cascos cerrados de estudio y un micrófono de condensador que sin duda ayudará a mejorar la calidad de la voz o de los instrumentos acústicos que queramos grabar.
La gama de interfaces Focusrite Scarlett avanza hasta la 18i20, que consta de 18 entradas y 20 salidas. Algo que quizás esté reservado solamente para bandas con muchos músicos que necesiten de un gran número de entradas para poder realizar sus grabaciones o mezclas.
Otras de las interfaces que debemos de tener en cuenta son las de la marca Presonus, que a diferencia de las anteriores incluyen el programa de grabación y edición Studio One Artist y que pertenece a la propia marca. Al igual que las Focusrite Scarlett, las interfaces Presonus se dividen por el número de entradas y salidas aunque por lo general cuentan con algún factor añadido. Un ejemplo de ello sería que cuentan con entrada MIDI, que nos puede resultar muy útil para controlar el software de grabación, algo que las Scarlett no traen en su gama media.
La interfaz de audio Presonus AudioBox 22 VSL sería la competidora de la Scarlett 2i2, ya que cuenta con el mismo número de entradas y salidas exceptuando que la Presonus tiene a mayores la entrada y salida MIDI. Otra de las principales diferencias es que la Focusrite Scarlett graba en una calidad de 24-Bit/192kHz frente a los 24-bit/96kHz de la Presonus, aunque debemos de tener el oído muy fino para diferenciarlo.
En el mismo rango de las dos interfaces anteriores, encontramos la Steinberg UR22 MK2 que también tiene dos entradas dobles de jack y XLR y dos salidas balanceadas. Además, también cuenta con una entrada y salida MIDI y su precio es de aproximadamente 135 euros. Por si esto fuera poco, este modelo también cuenta con el prestigio de la reconocidísima marca desarrolladora de Cubase que, junto con Pro Tools, es uno de los programas más famosos y utilizados tanto en home studio como en salas profesionales. Por supuesto las interfaces de esta marca traen su propio software, aunque en una versión limitada.
Roland es otra de las marcas más reconocidas en el mundo de la música, tanto por la creación de amplificadores como por la de instrumentos electrónicos y pedales de efectos. Recientemente ha comenzado a desarrollar una nueva línea de interfaces que, si bien a día de hoy todavía no tienen el reconocimiento que quizás merecen debido a que las Frocusrite y las Presonus ocupan prácticamente todo el mercado, sin duda se posicionan como una opción a tener en cuenta. La Roland UA-22 Duo Capture-Ex tiene una peculiaridad frente a sus rivales y es que puede funcionar con pilas, algo que da mucha versatilidad a la hora de utilizarla pues nos ofrece varias de horas de grabación al más alto nivel de manera autónoma. Además, también destaca por ser compatible con iPad.
Como última recomendación destaca la U-Phoria de Behringer, una opción realmente interesante si ya tenemos un software de grabación y edición o si simplemente nos interesa la interfaz como medio de conexión entre nuestro instrumento y el ordenador. Hay diferentes modelos que se caracterizan, al igual que las interfaces anteriores, por el número de entradas y salidas que incorporan. De esta forma la Behringer U-Phoria UMC202HD es la equivalente a la Focusrite Scarlett 2i2 y a la Presonus AudioBox 22 VSL, es decir, dos entradas, dos salidas y grabación a 24-Bit/192 kHz. No consta de entrada MIDI y ronda los 66 euros.
Independientemente de la interfaz por la que finalmente os decantéis es importante saber que para su buen funcionamiento es necesario tener un equipo potente. El trabajo con el ordenador es la base de estas interfaces por lo que es importante trabajar con un equipo que cumpla con las necesidades de la interfaz. Las recomendaciones generales de los fabricantes es tener un procesador i5, 4 GB de RAM como mínimo y tener sobre 15 GB de espacio en el disco duro para la captación del sonido.

